jueves, 10 de noviembre de 2011


Alejándonos del posible ensalzamiento de la figura de su protagonista, la película Hacia rutas salvajes nos reconcilia con nosotros mismos. Inspirada en una historia real, muestra la aventura implícita en el vivir y en la búsqueda de nuestro vínculo con la naturaleza. Una película que invita (al menos a mi me han dado ganas de ello) a conocer otras formas de vida, otros paisajes y otras costumbres para, finalmente, desarrollarse y conocerse uno mismo.

Sin la unión de todas y cada una de las piezas que conforman nuestro planeta, no seríamos capaces de comprender la diversidad y la belleza de nuestro mundo.